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Riesgos de la lluvia y la humedad: qué problemas pueden causar

  • 2 abr
  • 1 Min. de lectura

Actualizado: 26 abr

La lluvia cambia más que el paseo. La humedad sostenida puede favorecer problemas en piel, patas, ambiente y también ciertas plagas que afectan el bienestar de perros y gatos.


Cuando llegan varios días seguidos de lluvia, cambian las rutinas y también ciertas condiciones del entorno. Aunque muchas veces pase desapercibido, la humedad puede influir en el bienestar diario de perros y gatos.


El contacto prolongado con superficies mojadas o el pelaje húmedo por mucho tiempo puede generar molestias en la piel. En animales con pelo abundante, doble manto o pliegues, secar bien después del paseo o del contacto con el agua cobra especial importancia.


perro mira por la ventana un día de lluvia

El hogar también cambia con el clima

Durante los días lluviosos solemos ventilar menos los ambientes. Camas, mantas, cuchas y rincones de descanso pueden acumular humedad si no se higienizan con frecuencia, favoreciendo malos olores y una sensación menos confortable para la mascota.


Además, patios, balcones o jardines con agua acumulada pueden convertirse en espacios propicios para la aparición de insectos, especialmente en épocas templadas.


Después del paseo, unos minutos hacen diferencia

Volver a casa y revisar patas, abdomen y pelaje ayuda a detectar barro, suciedad o zonas húmedas que conviene limpiar. También puede prevenir lamido excesivo, irritaciones o incomodidad durante el descanso.

Pequeños cuidados, gran impacto

En jornadas de lluvia continua, algunos perros reducen su actividad y pasan más tiempo adentro. Proponer juegos, estímulos y momentos de interacción dentro de casa puede ayudar a mantener su equilibrio físico y mental.


Secar bien, ventilar cuando sea posible, mantener limpios los espacios y sostener medidas preventivas acordes a la época son acciones simples que mejoran el bienestar en los días húmedos.

 
 
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